jueves, marzo 31, 2011

He vuelto momentaneamente a la vida

Lo suficiente para escribir esto, cerrar el ordenador, y luego arrastrarme penosamente los tres metros que me separan de mi cama, y una vez allí morir de nuevo.

Hacía más de diez años que no jugaba un partido de baloncesto. Mi deporte favorito. Aighes... había olvidado lo divertido que es, pero no recordaba que fuese tan cansado. Esos tíos son buenos. Empezaron la liga con -3 partidos ganados debido a una sanción, y aún así han quedado primeros. Y el que menos me saca cinco años. La madre que los...

Gracias a S. que me dijo que me apuntase he podido rememorar viejos tiempos. El balance no es malo: ningún error de bulto, un tirón en el tobillo (por pisar mal), dos tirones en los gemelos (qué divertido es cuando alguien te empuja, te dé un tirón en el gemelo y antes de que llegues al suelo y te dé tiempo a quejarte, te dé un tirón en el otro gemelo), y un último tirón en el muslo izquierdo. Tal vez he forzado demasiado, pero tenía muchas ganas de jugar. Eso sí, mañana cuando me levante... si puedo levantarme, lo voy a vivir. Pero ya lo dice el Maestro:

La afección cutánea provocada por un pequeño ácaro conocido como Sarcoptes scabiei no desarrolla sus síntomas mediante vías placenteras para el huésped afectado.

Muy sabio el Maestro.
Ay. ¿pero cómo es posible que YA tenga agujetas si acabo de terminar como quien dice?
...
Lo voy a vivir.

jueves, marzo 17, 2011

Compañero de fatigas

De todos los perfiles de compañeros que he visto hasta ahora, por el que más simpatía siento es por el compañero de fatigas. En mi fuero interno defino este perfil como aquella persona que, sin importar cuánto tiempo haya pasado, o dónde te encuentras, si se entera de que tienes un problema acude en tu ayuda.

Este blog es algo parecido a un compañero de fatigas porque siempre acudo a él en los momentos bajos y vierto el caudal de pensamientos que tengo en ese momento, pero intentando que sea de una forma ordenada y entendible para mí y para el universo en general. Este es uno de esos momentos.

Si este blog pudiese tomar forma y invitarle a tomar una cerveza, yo sería feliz. Podría mirarle a los ojos y agradecerle el apoyo que me ha dado a lo largo de estos ocho años y una semana, recordar juntos algunos de los momentos más divertidos, y al final de la noche, darnos un abrazo y separarnos hasta la próxima. Esto, desde luego es imposible, pero no deja de ser bonito imaginármelo.

Feliz cumpleaños compañero.